Metrosidero florido

El nombre del género deriva del griego metro, médula y sideros, hierro, por la dureza de su madera. También es conocido como Árbol de hierro y en su lugar de origen (Nueva Zelanda) como Árbol de Navidad por que allí florece en esa fecha. El maorí lo llama “Pohutukawa”, que significa “salpicado por la bruma del mar”. El nombre específico excelsa, grande; antes conocido como tomentosa, alude al pelo o tomento de sus hojas.

Nueva Zelanda tiene 11especies endémicas de mirtáceas, entre las que se encuentra el Metrosideros excelsa. Solo existe una especie de mirtácea en Europa, el mirto común.

Árbol costero, raramente de interior, de hasta 20 m de altura y hasta 2 m de diámetro. Crece en los acantilados con varios troncos rectos, cortos y con las ramas tortuosas extendidas hasta el agua de las que cuelgan raíces fibrosas rojas. No soporta fríos de menos de 5º C.

Hojas perennes, simples, opuestas y enteras, de forma lanceolada, verde brillante en el haz y blanca y vellosa el envés. Flores en racimos con estambres de color rojo brillante, de aspecto plumoso, se ven en Mayo y Junio, el néctar produce una miel muy apreciada. Algunos años se cubren espectacularmente de flores. Fruto en cápsula.

La madera es excepcionalmente dura y fue usada por maoríes y colonos europeos para herramientas y construcción de canoas y barcos. Para el maorí es un árbol mitológico y los colonos utilizaron las flores para adornar sus hogares en Navidad, en vez de acebo. Se atribuyen propiedades medicinales a la corteza y el néctar de las flores.

Cádiz, en el Parque Genovés, acoge al ejemplar centenario más importante de Europa que,  junto a otro de menor porte en el norte, constituyen los dos ejemplares documentados más antiguos en este continente. Existen otros ejemplares más jóvenes en los Jardines del Paseo de Carlos III, Paseo de Canalejas, Alameda Apodaca, C/Rochester, Cortadura, etc.

A.Rich.