Pino australiano. Árbol de la tristeza

La casuarina es una especie de árbol semiperenne de costas tropicales, muy útil como cortina forestal rompeviento. Es endémico de Australia, Malasia y Polinesia.

En las islas Hawaianas, donde fue introducida, crece tanto en costas arenosas, calcáreas, salitrosas como en las montañas de pesada pluviosidad de suelos volcánicos. Se fija muy bien al suelo y tiene propiedades alopáticas, evidenciada por la ausencia cercana a la copa de vegetales, y una cubierta sobre la tierra de su detritus.

Es muy útil para la reforestación rural y urbana en trópicos, subtrópicos y regiones templadas; fija nitrógeno atmosférico en simbiosis con la bacteria Francia, además de ser un árbol de crecimiento rápido.

Su fuste alcanza los 30 metros. Tiene una corteza que se divide en barras longitudinales con una alta cantidad de tanino. Parece una conífera por el follaje, pero no lo es.

Aparentemente C. equisetifolia presenta hojas aciculares (en forma de agujas) igual que los pinos, pero éstas no son más que ramas fotosintéticas, sus verdaderas hojas son diminutas y no poseen cloroplastos, esto es otra convergencia evolutiva con un grupo aún más lejano que las gimnospermas, los equisetos (Equisetum), de ahí que el epíteto específico sea equisetifolia, hojas de equiseto.

Su madera es usada para placas, vallas y es una excelente leña.