Palmera de Senegal

El nombre del género, Phoenix, es el nombre griego de la palmera datilera que ya empleó Teofastro; según algunos, Phoenix, en griego = rojo púrpura,  por el color de sus frutos, otros porque los griegos conocieron por primera vez a esta planta en Fenicia (Phoenicia) y según otros, porque las hojas podrían recordar las plumas del mitológico ave fénix (Phoenix), que son de color rojo púrpura. El específico, reclinata, inclinado hacia atrás, por la forma de crecer sus troncos.

Estipe delgado y flexuoso, que emite numerosos vástagos formando grupos ramificados desde la base del tronco. Hojas pinnadas de hasta 4 m de longitud, de color verde brillante, con peciolos rígidos, acuminados y punzantes. Especie dioica, es decir con flores masculinas y femeninas en distinto pié, de color crema, reunidas en racimos. Los frutos son comestibles, pequeños y de color anaranjado- rojizo.

Se reproduce bien de semilla; produce híbridos con otras especies de su género. Se desarrolla en climas tropicales, subtropicales y templados. Resiste bien la salinidad y tolera la sequía. Es de crecimiento rápido. Se adapta a todo tipo de suelos que sean permeables, al sol y a la sombra. Es posible que la ramificación y la producción de espinas se deba a una defensa desarrollada como respuesta natural a la agresión a la que están sometidas por manadas de elefantes.

Su presencia en Cádiz es escasa, existen dos ejemplares en el Parque Genovés y otros jóvenes descendientes de éstos en el Paseo de Canalejas, en el Parque de los Cinco Continentes.