Laurel

Laurus nobilis, laurel o lauro es un arbusto o árbol perenne perteneciente a la familia de las lauráceas, a la que da nombre. Es originario de la zona Mediterránea y sus hojas son utilizadas como condimento en la cocina.

El laurel común es un árbol dioico perennifolio de 5-10 m de altura, de tronco recto con la corteza gris y la copa densa, oscura, con hojas azuladas, alternas, lanceoladas, de consistencia algo coriácea, aromáticas, con el borde en ocasiones algo ondulado. Las flores están dispuestas en umbelas sésiles y son amarillentas. El fruto es una baya, ovoide, de 10-15 mm, negra en la madurez, suavemente acuminada con pericarpo delgado. Madura a principios de otoño.

Es el objeto simbólico preferido en la astrología para el signo Aries.

Además sobre el laurel existe un dicho antiguo de que «el que planta un laurel nunca lo verá crecer», aludiendo al lento crecimiento de la planta. Aunque en la cultura popular alude a la muerte del que lo planta.

Tiene connotaciones simbólicas en ciertas culturas como la romana y en la cristiana. Según la mitología, el laurel es la transformación de la ninfa Dafne (Daphne) que al ser perseguida por Apolo fue salvada por su padre, el río Peneo, transformándola en Laurel; de ahí, Apolo cortó dos ramas y las trenzó elaborando unas coronas triunfales que usan los victoriosos, generales y emperadores de la antigua Roma y que han llegado hasta nuestros días como símbolo de la victoria.

En la antigüedad se sostenía que el laurel protegía contra los rayos; Plinio lo recoge, así mismo asegura no conocer casa plantada con laureles, que fuera alcanzada por los rayos