Araucaria excelsa

Árbol endémico de la Isla de Norfolk, al este de Australia, isla descubierta por el capitán Cook, marino inglés (1774) en su segundo viaje alrededor del mundo a bordo del “Resolution”. Pensó que su tronco proporcionaría mástiles. Fue introducida en Europa por los ingleses como árbol de jardín a finales del siglo XVIII.

El nombre del género, Araucaria, deriva de los indios araucanos o mapuches, que dan a su vez nombre al Arauco, región de Chile donde habita otra especie de araucaria, A. araucana K. Koch, que fue la primera en describirse y cuyas semillas servían de alimento a estos nativos. El nombre excelsa deriva del latín “excelsius”, grande.

Tiene las ramas inferiores horizontales y las superiores ascendentes con porte cónico. Alcanza de 50 a 70 m de altura. Hojas pequeñas, escamosas y ligeramente recurvadas hacia la rama. Fruto en cono globoso, de 12 a 15 cm, con escamas terminadas en punta.

Se cultiva como ornamental sobre todo en zonas costeras, ya que es muy resistente a la cercanía del mar. Existen ejemplares en Sanlúcar de Barrameda, El Puerto de Santa María, Puerto Real y San Fernando, lugares de antiguas carpinterías de ribera y calafate. Destacan en Cádiz los ejemplares centenarios situados en el Parque Genovés, Alameda de Apodaca y Marqués de Comillas, Plaza de Candelaria y Calle Tinte.

Lamb.

(Salisb.) Franco