Parque Natural Bahía de Cádiz

Uno de los humedales costeros más importantes de Europa

La Bahía de Cádiz constituye una zona de excepcional valor natural y cultural

Lo componen un variado número de ecosistemas relacionados entre sí, como playas, escasas marismas naturales sin transformar, salinas, planicies de fangos intermareales o los pinares costeros, modelados continuamente por el agua y los vientos.

Al constituirse como una superficie de contacto entre medios marinos y terrestres y con una continua circulación de las aguas, así como tener una buena iluminación, hace de ellos ecosistemas extremadamente frágiles, de enorme productividad de nutrientes y riqueza ecológica donde se establece una gran diversidad de especies entre moluscos, crustáceos, peces y aves acuáticas.

Su situación entre el vecino Parque Nacional de Doñana y el Estrecho de Gibraltar convierte a la Bahía de Cádiz en una pieza clave del sistema migratorio de multitud de aves acuáticas y lo convierte, en uno de los humedales costeros más importantes de Europa para la nidificación, reposo y alimentación de más de 150 especies de aves acuáticas.

Después del Parque Nacional de Doñana, el Parque Natural Bahía de Cádiz es la zona de mayor extensión e importancia ornitológica de Andalucía, albergando de modo habitual poblaciones superiores a los 50.000 individuos de aves acuáticas, de los que un 50% son limícolas (correlimos, chorlitejos, chorlitos, cigüeñuelas, agujas), un 30% pertenece a anátidas (silbones, negrones, serretas, tarros blancos), un 15% a varias especies de  gaviotas y charranes y el 5% restante a otras especies, tales como flamenco, garza real, garceta, cormorán, águila pescadora, cernícalo, etc.

Se estima en cerca de 3.000 parejas reproductoras entre las 12 especies de acuáticas nidificantes en primavera (el Parque alberga un de las colonias de cría más importantes de charrancito de Europa), aunque el grueso de la avifauna está formado por aves migratorias que utilizan estos enclaves para invernar o simplemente para hacer un descanso en sus rutas migratorias con África.

Además, la Bahía de Cádiz es también un lugar fundamental de reproducción y alevinaje de numerosas especies de peces e invertebrados, algunas de ellas incluidas como amenazadas en las listas rojas de la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza)

Plano del Parque Natural Bahía de Cádiz y entorno en el municipio de Cádiz

El Parque Natural del término municipal de Cádiz  

El Parque Natural de la Bahía de Cádiz, declarado como tal el 28 de julio de 1989 por el extraordinario valor ecológico de los ecosistemas que lo componen y de las especies que alberga, tiene una superficie total de 10522 hectáreas, pertenecientes a los términos municipales de Cádiz, San Fernando, Chiclana, Puerto Real y El Puerto de Santa María.

Su situación entre el vecino Parque Nacional de Doñana y el Estrecho de Gibraltar, convierte a la bahía de Cádiz en una pieza clave del sistema migratorio de multitud de aves.

Playas, marismas, salinas, planicies intermareales, pinares y caños mareales, constituyen un mosaico de hábitats que sirven de áreas de reproducción, invernada y migración de poblaciones de más de 200 especies de aves acuáticas y su estratégica situación entre el vecino Parque Nacional de Doñana y el Estrecho de Gibraltar, convierte a la bahía de Cádiz en una pieza clave del sistema migratorio de multitud de aves.

Además, la diversidad de ecosistemas presentes, permite la existencia de distintas formaciones vegetales que constituye el hábitat de numerosas especies de aves, peces, mamíferos, anfibios, reptiles, moluscos, crustáceos y otros invertebrados que constituyen la diversa y abundante riqueza faunística de este Espacio Natural Protegido..

Por todo ello, la superficie ocupada por el Parque constituye una zona altamente protegida por los siguientes Convenios Internacionales de protección así como de Leyes Autonómicas de Protección del Medio Natural:

  • Desde el año 2002 se incluye en la Lista de Humedales de Importancia Internacional Ramsar.
  • En el año 2003 es incluido en el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía como Zona de Especial Protección para la Aves (ZEPA) e incluido en la Red Europea Natura 2000,
  • Desde 2006 es incluido en la Lista de Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) .
  • En el año 2012 es declarado Zona de  Especial de Conservación (ZEC).

¿Cómo se forma la Bahía de Cádiz?

La Bahía de Cádiz ha ido conformando su configuración a lo largo de milenios por la acción del mar, los vientos y el río Guadalete. Durante los periodos glaciares del Pleistoceno, la torrencialidad de los cursos de agua y el descenso del nivel del mar originaron depósitos de gravas sobre el basamento pliocénico de la Bahía, formando la piedra ostionera. El Guadalete desembocaba en un amplio estuario que iba desde El Puerto de Santa María hasta Sancti Petri, con las dos islas de Cádiz (Eritheia y Kotinoussa) y la de San Fernando (Antipolis) en su interior. Tras las glaciaciones, los sedimentos que se depositan son más finos (arenas, limos y arcillas) y el nivel del mar se eleva. En el contacto con el mar y el río, se forman barras arenosas (Playa de Levante, Camposto-Sancti Petri, ..) que fueron cerrando el estuario, facilitando así el depósito de sedimentos en el interior de la Bahía y originando las marismas. A su vez, el viento fue arrastrando la arena de las playas llevándolas tierra a dentro, formando los cordones dunares litorales como los de la playa de La Cortadura, Camposoto o la Playa de Levante.

La histórica utilización de la Bahía y sus ricos recursos, con el asentamiento de numerosas civilizaciones y pueblos, no produjeron grandes alteraciones en la misma, limitándose a aprovechar sus recursos marisqueros y pesqueros, la piedra ostionera para construcción y la transformación de algunas marismas como salinas, que se conocen desde la época fenicia. Sin embargo, a finales del siglo XIX, la ocupación humana sigue en aumento y miles de hectáreas de marismas se transforman en salinas, dejando pocas como marisma natural y es durante el siglo XX cuando la Bahía sufre las mayores agresiones, con una enorme boom  urbanístico, desecación de 5.000 Has de marismas entre los ríos Guadalete y San Pedro, creación de varios polígonos industriales, conversión de numerosas salinas a granjas de cultivos de peces, construcciones en primera línea de playa y contaminación del agua por vertidos humanos e industriales.

Esta situación lleva a colectivos ecologistas, que llevaban años promoviendo la protección de la zona, apoyados por los Ayuntamientos de la Bahía y la Diputación Provincial, a remitir, en 1989, una propuesta al Parlamento de Andalucía para que la Bahía de Cádiz se incluyese en el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía como Parque Natural, cuya Ley se estaba tramitando, a fin de poder compatibilizar la conservación de este espacio natural con el aprovechamiento racional de sus recursos.

Como dato particularmente interesante, cabe destacar que el Término Municipal de Cádiz tiene aproximadamente la mitad de la superficie protegida como Parque Natural, incluyendo tres de los ecosistemas más importantes presentes en el Parque Natural Bahía de Cádiz: cordones dunares de playas, salinas y planicies de fangos intermareales, así como un charca estacional de agua dulce.

Estos espacios de gran interés y valor ecológico del Término Municipal de Cádiz son:

  • El Cordón Dunar y Playa de La Cortadura (incluyendo los tramos de El Chato, Torregorda y Santibáñez),
  • Las Salinas de La Dolores, Roquetas y San Félix.
  • Las Planicies Intermareales del saco interno de la Bahía a la izquierda de la carretera Cádiz-San Fernando, las vueltas de afuera de las Salina Roquetas (Santibáñez) y La Dolores, así como el Caño del Río Arillo, frontera natural con el municipio de San Fernando y la Charca Estacional de La Gallega.

En cuanto a elementos constructivos y arquitectónicos de valor histórico y cultural, en estos espacios se encuentran tres salinas tradicionales abandonadas, la Salina de la Dolores, la Salina La Roqueta o Santibáñez y la Salina San Félix; la casa salinera El Ventorrillo de la Dolores; los Molinos de Mareas Río Arillo y Arrierillo o Santibáñez o el Enclave Defensivo de Santibáñez.

Por último, como equipamientos del Parque Natural en el término municipal, existen el Sendero de la Salina La Dolores, cuyo recorrido puede ampliarse con la vuelta de afuera de la Salina Roqueta y que incluye un área recreativa con merendero y el Sendero Tres Amigos-Río Arillo, que aunque empieza y transcurre en parte por la Salina de Tres Amigos en el término municipal de San Fernando, también incluye en su recorrido el Molino de Mareas del Río Arillo y la vuelta de afuera por el Caño del Río Arillo de la Salina de San Félix, pertenecientes ambos al término municipal de Cádiz.

Ecosistemas en el término municipal de Cádiz

El término municipal de Cádiz, posee aproximadamente la mitad de su superficie total protegida bajo la figura de Parque Natural e incluye tres de los ecosistemas más importantes presentes en el Parque: cordones dunares de playas, salinas y planicies de fangos intermareales, así como un charca estacional de agua dulce.

Cada ecosistema que conforma el Parque posee una vegetación natural adaptada a las condiciones del mismo y una fauna específica asociada que utiliza los recursos disponibles. De esta forma, este espacio constituye un verdadero “pulmón verde” para el municipio.

Estos espacios de gran interés y valor ecológico y que están dentro del Término Municipal de de Cádiz son:

  • El Cordón Dunar y Playa de La Cortadura (incluyendo los tramos de El Chato, Torregorda y Santibáñez),
  • Las Salinas de La Dolores, Roquetas y San Félix.
  • Las Planicies Intermareales del saco interno de la Bahía a la izquierda de la carretera Cádiz-San Fernando, las vueltas de afuera de las Salina Roquetas (Santibáñez) y La Dolores, así como el Caño del Río Arillo, frontera natural con el municipio de San Fernando y la Charca Estacional La Gallega.

Elementos patrimoniales e históricos en el término municipal de Cádiz.

Las salinas del Parque Natural Bahía de Cádiz pertenecientes al término municipal de Cádiz, no sólo albergan una importante riqueza ecológica. Estos espacios han venido siendo utilizados por sus pobladores desde la antigüedad para la extracción de la sal, tanto para consumo como conservante de alimentos y llegaron a constituir una de las industrias claves de la Bahía hasta mediados del siglo XX. A causa de lo dificultoso de los desplazamientos en la marisma, fueron surgiendo sobre las salinas una diversidad de casas dispersas en las que vivían los salineros y sus cuadrillas. Así, la actividad salinera, modeladora del paisaje de la marisma natural, ha dejado unos restos de gran interés cultural y etnológico como son las casas salineras, con su característica forma de edificación, elementos que perviven de lo que fue la «cultura de la sal» en la zona y que constituyen un elemento fundamental del paisaje. Una de las casas salineras más emblemáticas de toda la Bahía de Cádiz es El Ventorrillo de La Dolores, situada a la izquierda de la autovía Cádiz-San Fernando, en la salina La Dolores.

Otro elemento patrimonial fundamental en el paisaje de la marisma son los molinos de marea. Observando que dos veces al día el nivel de las aguas del mar asciende y más tarde desciende, en un movimiento rítmico y periódico, el hombre aprendió a aprovechar esta oscilación cíclica del agua como fuerza motriz que movía ingenios construidos para moler el grano. Construidos sobre el mismo cauce de un caño, durante los siglos XVII y XVIII constituyeron un importante referente en la actividad industrial de la zona y fueron el exponente tecnológico de esta época preindustrial. Así, en  el margen derecho de la autovía de Cádiz a San Fernando, poco antes de atravesar el río Arillo, se encuentra uno de los molinos más emblemáticos de la Bahía : el Molino de Marea del Río Arillo. Con sus doce piedras de moler, consideró como uno de los molinos mareales más importantes de todo el occidente atlántico. También existen los restos de otro molino de marea de menor tamaño situado en la Salina La Roqueta (llamado también, según la época y la fuente que se consulte, del Arrierillo, de La Roqueta, de Larraque o de La Merced).

Por último, entre los restos de patrimonio histórico de carácter defensivo que podemos encontrar en nuestro término, está el Enclave Defensivo Santibáñez, conjunto formado por el molino de mareas de Santibáñez, fortificado a principios del siglo XIX, la explanada colindante, en la que se localizaron un barracón para alojamiento de la tropa y un embarcadero, y otros edificios levantados también a principios del siglo XIX que se ubican muy cerca de este núcleo: un cuerpo de guardia y un almacén de pólvora y repuestos. Este enclave formó parte de la Tercera Línea de las defensas establecidas durante el sitio al que fueron sometidas las ciudades de Cádiz y San Fernando (la isla de León entonces) entre febrero de 1810 y agosto de 1812 por parte de los ejércitos napoleónicos. Además, su artillería participó en el apresamiento de la escuadra del almirante francés Rosilly en junio de 1808, y en la sublevación constitucionalista contra el gobierno absolutista de Fernando VII de 1820.

Sendero Salina de la Dolores y Salina Roquetas

Se trata de un sendero cuya entrada está situada justo al lado del Club de Pesca Deportiva Santibáñez y transcurre por la vuelta de afuera de ambas salinas, rodeando un merendero de propiedad pública del área recreativa del parque natural, pasando por las casas del polvorín y cuerpo de guardia de Santibáñez y las ruinas del antiguo Molino del Arrierillo y de una casa salinera de Roquetas. A partir de aquí, el sendero sigue por la vuelta de afuera de la Salina Roquetas y la de La Dolores, en donde podemos observar a nuestra izquierda las planicies fangosas intermareales donde veremos multitud de aves acuáticas alimentándose en la bajamar, así como las poblaciones que bordean el saco interno de la Bahía y desde dos observatorios de aves, ya en la Salina La Dolores y a nuestra derecha las distintas estructuras de la salina (lucios, vueltas de periquillos, cristalizadores, estero…) y la singular casa salinera del Ventorrillo de La Dolores.

El sendero puede hacerse circular si volvemos el carril que va desde San Fernando hasta Cádiz paralelo a la vía férrea, construido por compensación al parque natural por la expropiación de los terrenos del desdoble de ésta.

Sendero Salina Tres Amigos-Río Arillo_San Félix

Este sendero, aunque empieza y transcurre en parte por la Salina de Tres Amigos en el término municipal de San Fernando, también incluye en su recorrido el Molino de Mareas del Río Arillo y la vuelta de afuera por el Caño del Río Arillo de la Salina de San Félix, pertenecientes al término municipal de Cádiz.

Listado de aves acuáticas y marinas en el Parque Natural Bahía de Cádiz

Flamenco común (Phoeniocopterus roseus)

Cormorán grande (Phalacrocorax  carbo)

Espátula (Platalea leucorodiaNIDIFICANTE

Cigüeñuela (Hiamntopus himantopusNIDIFICANTE

Avoceta (Recurvirostra avosettaNIDIFICANTE

Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinusNIDIFICANTE

Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula)

Chorlito gris (Pluvialis squatarola)

Ostrero (Haemantopus ostralegus)

Andarríos Chico (Actitis hypoleucos)

Andarríos de Terek  (Xenus cinereus)

Vuelvepiedras (Arenaria interpres)

Correlimos tridáctilo (Calidris alba)

Correlimos común (Calidris alpina)

Correlimos gordo (Calidris canutus)

Correlimos zarapitín (Calidris ferruginea)

Correlimos menudo (Calidris minuta)

Gallineta común (Gallinula chloropus)

Agachadiza común (Gallinago gallinago)

Aguja colipinta (Limosa laponica)

Aguja colinegra (Limosa limosa)

Zarapito trinador (Numenius phaeopus)

Zarapito real (Numenius arquata)

Archibebe oscuro (Tringa erythropus)

Archibebe claro (Tringa nebularia)

Archibebe común (Tringa totanus)

Charrancito (Sterna albifrons) NIDIFICANTE

Pagaza piquirroja (Sternia caspia)

Charrán patinegro (Sterna sandvicensis)

Garza real (Ardea cinerea)

Garceta común (Egretta garcetta)

Garceta grande (Egretta alba)

Garcilla bueyera (Bubulcus ibis)

Cigüeña blanca (Ciconia ciconiaNIDIFICANTE

Cigüeña negra (Ciconia nigra)

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)

Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis)

Zampullín común (Tachybaptus ruficollis)

Focha común (Fulica atra)

Gallineta común (Gallinula chloropus)

Ánade rabudo (Anas acuta)

Pato cuchara (Anas clypeata)

Ánade silbón (Anas penelope)

Negrón común (Melanitta nigra)

Ánade real o azulón  (Anas platyrhyncosNIDIFICANTE

Tarro blanco (Tardona tardona)

Gaviota patiamarilla (Larus michahellisNIDIFICANTE

Gaviota sombría (Larus fuscus)

Gaviota reidora (Larus ridibundus)

Gaviota picofina (Larus genei)

Gaviota  cabecinegra (Larus melanocephalus)

Gaviota de Auduoin (Larus audouinii)

Águila pescadora (Pandium haliaetusNIDIFICANTE

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)

Lechuza campestre (Asio flammeus)

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